jueves, 28 de octubre de 2010

Adhan


Escucha el canto poli-céfalo del muecín. Le llama…
Embelesa su mente.
Le llama a una nueva estación.
Y él se deja transportar, con los ojos en blanco.

Sus manos van delante.
Sus manos se deforman.
Las sombras de sus imperfecciones danzan en el anverso.
Los nudillos enrojecidos.

Y lo siguiente que ve es su reflejo, que le recuerda
que no saben a dónde van,
que sólo siguen un canto…
Y que dejan todo atrás.
Pero el martilleo de la tabla ensordece su advertencia.

erróneamente

En medio de mi batalla por la comida con uno de los roedores, miro su fachada principal. Ya la he visto a ella y lo que hay en su interior muchas otras veces.

Aparece cristalina e inocente, pero a la vez es imponente, aunque esto último sólo se aprecie de forma sutil. Nada hace presagiar el horror que acecha dentro, templo contemporáneo de las miserias humanas. La realidad es que un ejército de expertos en marketing ha optimizado cada milímetro de ese infierno para gravar a fuego su mensaje en las mentes de los que ahí se aventuran.

A los niños se les mantiene apartados a un lado, distraídos con objetos y actividades estúpidas y adictivas, en consonancia con ese rol de perros parlanchines que la sociedad les ha asignado. Mientras, los adultos, vigilados por fotografías de empleados incompetentes, se relacionan en un entorno más irreal si cabe: mobiliario de formas y colores alegres y cegadores, como el de una oficina diseñada por un pitufo en un viaje de LSD.

Sonrisas de hormigonera. Duendecillos sirviendo batidos.

Todos ellos observan desde el interior, con mirada autocomplaciente a través de los grandes ventanales, como las ratas y mis compañeros y yo nos peleamos por sus desechos. Erróneamente creen que el infierno está ahí fuera.

Aprovechando un despiste de mi adversario, finto y me alejo con uno de sus trozos de pan.
 


miércoles, 27 de octubre de 2010

El último trago


No quería haber tomado el último trago sin saber que era el último.
Quería tomar el último trago siendo consciente de que iba a ser el último.
Quería escenificar el fin de ese hábito.
Se trataba de recrearse en tal acto de clausura para poder ubicarlo mejor en el espacio y en el tiempo.
Se trataba de asegurar que ninguno de los rincones de mi mente alegase no haber estado presente.
Y por eso tomé uno más, y provoqué su enfado.

No juzgo al vicio, el vicio me juzga a mí.

Embriagada por un flaco sueño

Embriagada por un flaco sueño de pesado envoltorio.
De vigas sin caparazón ni techo.
Que tampoco se agarra allá donde ocurren las cosas.

martes, 26 de octubre de 2010

los minutos pobres

Los minutos de este día
discurren grises y próximos.
Bailarines con parsimonia,
cual mazo de cáñamos al viento.

Minutos pobres;
que, a pesar de ser tan míseros sus crímenes,
en realidad, no evadirán prisión

por carecer de buenos abogados,y de un gran botín de billetes ocultos.



María Elena

María Elena se riega cada día
con un nuevo galán bisoño.
Las letras de su nombre son noray
para sus amaneceres entre sábanas rojas.
Y tarda en descubrir su rostro tras el velo tintado.

Rojo saliva


Rojo saliva.
Sangre tizón y sudor en la frente.
Brechas e inmundicia.
Su cuerpo aspira con fuerza.

jueves, 21 de octubre de 2010

Solamente sólo

Solamente sólo.
No orgulloso sino masoquista.
Ni especial ni mejor.
Sino todo lo contrario.

el señor absorto

El señor absorto, a quien los niños no señalan,
reposa finalmente, entre asientos de esmalte blanco y libros viejos.
Ha apilado tantos como polvo se puede respirar en una vida,
y así se sepulta con ellos, el señor absorto, sin amigos ni hijos absortos.


miércoles, 20 de octubre de 2010

de cómo se desvanecen - 2



Castellano:
En la boca entreabierta, donde se encuentran las fronteras
que separan cordura e impiedad, delirio y defunción,
palabras de punta de acero, hilos y pluma
chocan con personas que no quieren levantar el puño del trazado.
Y es así que ellas se desvanecen, con elegante resuello y prisa pausada.

No es sólo de su sonrisa y trato afable
que a poco quedo huérfano,
sino que pierdo la colección infinita
de paisajes y lamentos que sus ojos encierran,
de tristes despedidas y reencuentros.


Català:
A la boca entreoberta, on es troben les fronteres
que separen seny i impietat, deliri i defunció,
paraules de punta d’acer, fils i ploma
que xoquen amb persones que no volen aixecar el puny del traçat.

I és així que elles s’esvaeixen,amb elegant alè i pressa pausada.



la diva de rincones alambrados

Por ser diva de rincones alambrados,
su piel macera y abriga en ella misma.
No cuenta que por sus bostezos
escapan los visos de lo que pudo ser.
 

martes, 19 de octubre de 2010

el piano asincrónico

Besos de una amante marchita
que golpea con los puños el teclado.
Los gemidos asincrónicos del piano
le producen un placer desviado.

Quiere forzar lágrimas a descender las mejillas,
pero éstas vuelven hacia su interior,
asustadas por la luz que se cuela entre los párpados
y confundidas por unas órdenes contradictorias.




lunes, 18 de octubre de 2010

globo negro de helio

En la ciudad de los hombres reprimidos, cada uno pasea su tumor como un globo negro de helio flotando elevado tras de sí. El globo tensa la correa que lo une al cuello de su propietario cuando éste hace movimientos bruscos, como, por ejemplo, para demostrar admiración, o para recoger algo del suelo.


 

fantasía y fiera de tu rostro

Fantasía y fiera de tu rostro.
Tortura sin mácula de un ideal de belleza.
Parásito de mi emoción.
Mendigas la primera de tus gracias,
mi hermana que de nuestra pasión vives falta.
Lloro. ¿Qué crees? Desconoces qué recuerdo de ese amor.


Català:
Fantasia i fera del teu rostre.
Tortura sense màcula d’un ideal de bellesa.
Paràsit de la meva emoció.

Pidoles la primera de les teves gràcies,
ma germana que de la nostra passió vius mancada.
Ploro. Què creus?
Desconeixes què recordo d’aquest amor.




domingo, 17 de octubre de 2010

Digo, todavía eres belleza, sueño y piedra

Digo, todavía eres belleza, sueño y piedra.
Digo, bella, que todavía eres mito translúcido,
por el que veo tu savia pendenciera,
como si fueras vaina con pulso.

Pero arrópame, mercenaria de tez fúnebre,
que arrojas tierra a los ojos de tus guerras.


Català:
Dic, encara ets bellesa, son i pedra.
Dic, bella, que encara ets mite translúcid,
pel què veig la teva saba cerca-raons,
com si fossis beina amb batec.

Però abraça’m, mercenària de pell fúnebre,
que llances terra als ulls de les teves guerres.

sábado, 16 de octubre de 2010

la bella sepulturera

Bella sepulturera de tus ilusiones,
blandes abanicos de tersa reverencia,
de tus fueros haces mecha,
y a sus ojos la cosecha tienes presa.

Pero el tiempo escapa,
es tu turno ya de remontar
esos ríos de saña profundos.

Te aguardan los muertos, bella sepulturera,
esa sonrisa más no engaña.
Sólo esos te perdonan, bella sepulturera,
y tu lengua aún es guadaña.


Català:
Bella enterramorts de les teves il•lusions,
brodes ventalls de perversa reverència,
dels teus furs fas metxa,
i als ulls d’altres la collita tens presa.

Però el temps se t’escapa.
Ja és el torn de remuntar
aquells rius de malícia profunds.

Allà t’esperen els morts, bella,
i aquell somriure més no enganya.
Sols ells et perdonen,
però la teva llengua encara és dalla.


Cuando se agota la pulsión


Cuando se agota la pulsión,
cuentan los ancianos del lugar,
el polvo y los lloros se detienen,
los extraños mudan sus gestos,
y el tozal afila sus sombras.

Cuando se agota la pulsión,
cuentan los ancianos del lugar,
los olivos se arremolinan
frente a los frisos mudos,
y hunden sus raíces secas
en las rocas del tozal.

Es entonces que,
según los ancianos del lugar,
aquél crío con arrestos
siente el crujir quedo
de sus feroces estocadas.


Català:
Quan s’esgota la pulsió,
narren els ancians d’aquell indret,
la pols i els plors s’aturen,
els estranys muden els seus gestos,
i el tossal esmola les seves ombres.

Quan s’esgota la pulsió,
narren els ancians d’aquell indret,
les oliveres s’arremolinen
enfront dels frisos muts,
i enfonsen les seves arrels seques
en les roques del tossal.

És llavors que,
segons els ancians d’aquell indret,
aquell vailet valent
sent el cruixir ofegat
de les seves ferotges ganivetades.

jueves, 14 de octubre de 2010

la habitación de Montreal



Castellano:
Mosaico de un callejón oscuro.
Fragmentos vistos a través de cristal mojado.
Huellas de barro en el hule.

El tenue bramido de la ciudad
ha acabado por llenar su habitación vacía.
Escribe sus preocupaciones en el vaho.
Puede sentir el frío en el exterior.
Araña ese lado de la ventana.
Sigue ahí de pié sin encender la luz.

Neones ardientes sisean para sí
palabras secretas de desaprobación.
Plástico y noche de suelo grumoso
se disputan la atención de esas personas.
Mantienen conversaciones imaginarias, de
tanto en tanto, cuando cruzan sus miradas.
Hijos de piel de oveja, se cubren con capucha.
Su autobús sigue sin llegar.
Tampoco se dicen adiós.




Català:
Mosaic d’un carreró obscur.
Fragments a través de vidre mullat.
Petjades de fang al terra.

El tènue bram de la ciutat omple la seva habitació buida.
Escriu les seves preocupacions amb l’alè.
Pot sentir el fred a l’exterior.
Esgarrapa aquest costat de la finestra.
Segueix allà de peu sense encendre la llum.

Neons ardents xiuxiuegen per a si mateixos
paraules secretes de desaprovació.
Plàstic i nit de sòl grumollós
es disputen l’atenció d’aquelles persones.
Mantenen converses imaginàries, de vegades,
quan creuen les seves mirades.
El seu autobús encara no arriba.
Tampoc es diuen adéu.

miércoles, 13 de octubre de 2010

desig malbaratat

Un espigó, roques, grues i cadenes ferruginoses.
Sal seca sobre la seva pell morena.
Noto el gust als seus llavis.

Desig malbaratat.
Objectiu de mires arrogants.
Llavis que no volen canviar.

Repica amb els dits sobre el cuir
mentre espera que s’acabi la cançó.


martes, 12 de octubre de 2010

Viatger

Cims ardents d’escarpats arbustos.
Exhalen vent sec i tanquen les seves parpelles cansades.
Ànima d’urani.
Arrelat a una roca imbatible, esquinça l’aire que l’empenta.

Tem més a la soledat que al precipici.

El seu cor ple d’angles no li permet encaixar amb res.
El vent li crida paraules de desànim.
Ell les recull i li torna un somriure.
Amb elles tracta de llimar les cantonades d’aquest múscul.

La seva ment no ajuda.
És més, balla dins del seu cap.

A estones espera sense motiu.
I mentrestant, discuteix amb la calima.
Negocia sobre dies venidors.
El Sol amenaça aquell paisatge fantasmal.

Desfilada d’arbres.
Reverència grisa a un caminant incomplet.
Busca el port del que en Sèneca li va parlar.