lunes, 27 de febrero de 2017

Posteconomía - 6 - manzanismo


“(…) [Steve] Jobs encarnando el ultra-capitalismo zen; el monje-guerrero, el motor primero, el pionero; en definitiva, el cruzado. Y el manzanismo es el mejor ejemplo de ese capitalismo de adhesión: un sistema productivo en el que el consumidor está cautivo, está rendido a los valores e ideales de su señor. Puede pasar con Disney, Ferrari o Apple, pero el perfil es el mismo. Clientes que, voluntariamente, aceptan pasar a siervos de la marca, o que admiten un (…) señor natural. Un torbellino de fe en la acción y la novedad que nos lleva a pensar en Flaubert cuando decía: “¡Ah, los hombres de acción! ¡Los activos! Hay que ver cómo se cansan ellos y cómo nos cansan a los demás por no hacer nada ¡Y qué vanidad más boba la que nace de la turbulencia baldía!”
                                                          Posteconomía (Antonio Baños Boncompain)

el amo

Era alto, con aspecto desgarbado, de dientes indisciplinados, y un brillo en los ojos que denotaba una avaricia rallando en lo sobrenatural. Así era nuestro amo, la persona a la que habíamos tenido que jurar vasallaje por motivo de una deuda impagada ridícula.

Sería porque era "hipercondríaco", pero, cuando me pegaba, me dolía en ciertos órganos y lugares de los que nunca antes había sabido de su existencia. En ocasiones, sobre todo esos días cuando estaba fatigado, nos ordenaba venir con la paliza dada de antemano, para no tener que dárnosla él. Por lo menos no era muy escrupuloso en relación a cómo habíamos obrado para hacernos recibirla, y así, quedaba bastante al arbitrio de cada cuál la manera de provocarla y con qué consecuencias potenciales apechugar.

El amo no había nacido malvado, se había hecho a sí mismo, y se las sabía todas; cómo manipularnos, volvernos los unos contra los otros, cómo sorbernos la savia vital, cuando no parasitar nuestros sueños y no dejarnos ni tan siquiera soñar con la libertad. La condena inexorable de los años. Aquéllos que alguna vez la petaron, se encontraban a sí mismos como una burda copia en la hojarasca mustia que tanto abundaba en el patio de la mansión.

Por aquél entonces, la única manera de burlar las incursiones oníricas del amo era no pensar en nada sino en un amor platónico escondido bajo una vestimenta hecha de la piel de un cuerpo arrugado, imaginar que el suelo de parqué era ahora un mar infestado de tiburones, que los muebles flotaban, y que sólo por poco tiempo podían salvarle el pellejo a uno. Ser proactivo. Venir con la palizada dada de antemano algún que otro día que él no lo hubiese pedido explícitamente, fingir tropezar en el escalón para romperse la mandíbula contra el canto, dejarse caer por la escalera, masticarle, con los dientes mellados, la manzana de la que había de comer.

El amo no había nacido malvado, pero había logrado hacernos creer a todos que sí, que nada tenía remedio, y que lo que nos pasaba lo teníamos merecido. Así era el amo, y así éramos nosotros, que se lo habíamos consentido.



jueves, 23 de febrero de 2017

video Space Wanderers

"I am tormented with an everlasting itch for things remote. I love to sail forbidden seas, and land on barbarous coasts." (Moby Dick, Herman Melville)

video "Space Wanderers" by Erik Wernquist


sábado, 18 de febrero de 2017

on the road (John Kerouac) - 1

“Era un montón de huesos, un muñeco roto, un palo escuálido, un maníaco. Podría haberme recogido un hombre gordo y rico que me propusiera: “Vamos a pararnos en ese restaurante y comer unas chuletas de cerdo con guarnición”. Pero no. Aquella mañana tenía que cogerme un maníaco que creía que el ayuno controlado mejoraba la salud”.

“De repente, me encontré en Times Square. Había viajado trece mil kilómetros a través del continente americano y había vuelto a Times Square; y precisamente en una hora punta, observando con mis inocentes ojos de la carretera la locura total y frenética de New York con sus millones y millones de personas esforzándose por ganarles un dólar a los demás, el sueño enloquecido: cogiendo, arrebatando, dando, suspirando, muriendo sólo para ser enterrados en esos horribles cementerios de más allá de Long Island.”

“Yo quería casarme con ella y ocuparme de su hija y de todo si se divorciaba; pero no teníamos dinero ni para el divorcio y todo el asunto carecía de solución, aparte de que Lucille nunca me comprendía porque me gustan demasiadas cosas y me confundo y desconcierto corriendo detrás de una estrella fugaz tras otra hasta que me hundo. Así es la noche, y eso produce. No puedo ofrecer más que mi propia confusión.”

sábado, 14 de enero de 2017

infinity pool

¿En cuántos lugares le puede caer a uno encima una lluvia de lefa ensangrentada? ¿Comer de los cráneos de tanto deshecho humano? Seré yo por una vez el que me alimente del cerebro de unos zombies, y no al revés, cuando me abro paso como un rompehielos a través de cientos de ellos, en su mayoría desnudos, o semidesnudos, pero tapando las partes del cuerpo con una lógica inversa, en la nave central, abducido por la oscuridad y unos tenues destellos morados, inhalando grandes bocanadas de humo denso y pegajoso del megatrón, rodeado de tantas pollas al descubierto meciéndose al ritmo de un techno embrutecido, alzando un brazo a un lado u otro, como si estuviese desfilando en la Plaza Roja del vicio accionado por descargas eléctricas en los pezones. Una fiesta inacabable, una piscina verde esmeralda en el tejado de un hotel de lujo Berlinés, la atalaya perfecta para que uno pueda contemplar, con las pelotas congeladas, el gris infinito de la vida que queda por delante.




no more monkeys jumping in my head

Don’t give me that look, you nasty piece of shit waiter. You may not want to accept it, you may not like it, but we the drunks pay your bills, so you better start showing some respect. No more monkeys jumping in my head...




martes, 20 de diciembre de 2016

parasitaré els teus somnis


Ese deporte de riesgo que es darse el tiempo para contemplar cómo la realidad desfila ante uno mismo. Los uniformes deshilachados, las legañas en los ojos… Pero los podrás reconocer por su media sonrisa. Ven sin mirar. Destruidos, abatidos por la cultura de la inmediatez. Y entre ellos, yo el primero. Las palabras las podemos gastar, se las puede llevar el viento, o las puede engullir el barullo ensordecedor que nos rodea. Pero a nosotros no.


video

martes, 13 de diciembre de 2016

"mi viejo enemigo", la balada del indio


Te saludo, vacío,
mi viejo enemigo.
Cabalgas de nuevo
tras mis huellas.
Puedo sentirte
sosteniendo el aliento.
Contigo, el hechicero,
queriendo anticipar
mi siguiente paso,
para poner allí la bala.

Mi propio Anasazi,
(pues, sin mí, no se puede
comprender tu existencia),
que, para perseguirme
en esa huida hacia delante,
abandonaste las colinas áridas,
las casas en los cañones,
y hasta tus vástagos y tu familia
(pues, sin mí, no se puede
comprender tu existencia).


Pero es tal la amenaza que,
donde quiera que me encamine,
insúflame un vértigo paralizante.
Así pues,
mi viejo enemigo, 
lo cierto, muy a tu pesar, 
es que nunca daré ese paso;
el que me ponga en el lugar
a donde disparaste la bala.

 


viernes, 9 de diciembre de 2016

Posteconomía - 5 - Hacia una Nueva Edad Media (NEM)


“(…) titular (…) en El País en enero de 2012 “Los universitarios estadounidenses se ahogan en préstamos”. (…) la deuda universitaria estadounidense supera el billón de dólares, y desde 2005 a los estudiantes se les impide declararse en quiebra, por lo que “los cálculos vaticinan que uno de cada cinco estudiantes será perseguido por impago”. Una “burbuja” que ya es más grande que todas las deudas generadas por tarjetas de crédito en el país. (…) el costo de la matrícula universitaria en USA aumentó más del 900% desde 1978, irónicamente el año de la irrupción de la revolución neoliberal. Se trata de una forma de extensión de la servidumbre por deuda desde el primer momento de la vida adulta, lo que garantiza una obediencia temprana y un progresivo abandono de las aspiraciones de alcanzar una formación superior. Ese rechazo de los nuevos señores por la educación (de los demás) se hizo efectiva en abril de 2012, cuando el ciber-magnate Peter Thiel, fundador de PayPal, dijo ofrecer 100.000 dólares a quien abandonase la universidad y se convirtiese en “caballero andante”, esto es, emprendedor. Toda una declaración anti-intelectual en la línea del “menos pensar más hacer” y “menos criticar más trabajar” que constituyen una reedición del viejo ora et labora que el plan señorial reserva para todos nosotros.”
                                                               Posteconomía (Antonio Baños Boncompain)