lunes, 3 de septiembre de 2012

guerrilla

Domingo, sobre un pez globo tuerto.
De nuevo arrugado, reseco
y a la vez empapado de alcohol,
como la menta en mi mojito.

En mi interior una guerrilla
lucha por librarse de mí.
Puedo oír el silbido de los proyectiles
y sentir como se incrustan en mi córtex.

Nos veo con 50 años sentados en un banco
(¿o es otro con el que estás?).
Bueno, lo que quiero decir
es que la escena me enternece tanto
que quiero llamarte para follar.




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