[Eros] La belleza pertenece del todo a los humanos. Me refiero a esa belleza rara y conmovedora de las acciones generosas, del bien que nadie recompensará, del acto justo por el que se paga un alto precio, de la lucha perdida de antemano contra adversarios invencibles. En su finitud, los seres efímeros saborean todas las delicias: la intensidad del deseo, la pasión fulgurante, la fuerza transfiguradora del amor, la posibilidad de arriesgar, la fantasía que permite inventar palabras e imágenes para sobreponerse al caos y, en resumidas cuentas, el sueño luminoso de vivir fugazmente y después morir.
"El silbido del arquero", Irene Vallejo, Ed. Contraseña, S.C., 1ª ed., Zaragoza, 2015, pp. 197
"El silbido del arquero", Irene Vallejo, Ed. Contraseña, S.C., 1ª ed., Zaragoza, 2015, pp. 197
Greek theater of Taormina, Taormina, Sicily, Italy (2014)
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