[Eros] Elisa busca otra vez la proximidad del cuerpo de Eneas, se reclina suavemente sobre él y, al sentir su calor, cierra los ojos. Eneas, sin embargo, le parece indiferente a su contacto, frío, lejano, fatigado. Y esta pequeña criatura arrogante, como todos los humanos, sufre al comprobar que su mera presencia junto al otro no es capaz de reanimar el mundo.
Conozco estas ideas amorosas de los humanos, que, en el apogeo de sus sentimientos, creen que todo el bien y todo el mal de sus vidas proceden del amado, y que lo demás solo puede afectarles de forma amortiguada, como un vago eco. Pocas actividades despiertan en los efímeros mortales expectativas tan enormes como el amor. Por causa de esa fulgurantes fantasías, yo, pese a todos mis desvelos, dejo tras de mí muchas más legiones de desilusionados que ningún otro dios.
"El silbido del arquero", Irene Vallejo, Ed. Contraseña, S.C., 1ª ed., Zaragoza, 2015, pp. 208
centro de exposiciones del castillo de Santa Catalina, Cádiz, Andalucía, Spain (2024); representación del primer mapamundi griego a escala, atribuído a Anaximandro, geógrafo, matemático, astrónomo y filósofo, que vivió desde el año 610 hasta el 546 a.C., en Mileto, una ciudad de la costa Jónica, región que hoy identificamos como Turquía

No hay comentarios:
Publicar un comentario